TOLEDO

REHABILITACIÓN CASCO HISTÓRICO

Extensa rehabilitacición en el edificio ubicado en el Casco Histórico de Toledo, con numerosos, importantes e interesantes antecedentes que a continuación se describen:

El inmueble objeto de la intervención se encuentra situado en el callejón de San Pedro, adarve que ya en el siglo XIV existía y era conocido como adarve de Atocha . En este Callejón se situó el Hospitalito de San Pedro (siglo XVI), en el edificio que hoy ocupa el Conservatorio, y que curiosamente toma el nombre de este callejón aunque no se tenía acceso al hospital por él, sino por la calle del Barco. El callejón pertenecía a la colación de San Justo, Luis Hurtado de Toledo en el 1576 decía de esta parroquia: “...por la mayor parte es poblada de clérigos benefiziados de la Sancta Yglesia y de herederos de viñas y sotos de Toledo...” . El callejón de San Pedro ya aparece reflejado en el plano de el Greco.

Cabe destacar la hipótesis de la configuración ortogonal de la ciudad en época romana que plantea Rubio Rivera R., por la cual el Callejón de San Pedro correspondería a un tramo de los hipotéticos cardines.

Respecto al inmueble que nos ocupa, aparece descrito en la obra de Passini J. Y Molénat J.P.  "Toledo a finales de la Edad Media. El barrio de los canónigos". Dichos autores transcriben un documento del Cabildo de la Catedral de Toledo en el cual se refleja la distribución y medidas del inmueble a finales del siglo XV.

Ambos autores afirman también que el inmueble objeto del Proyecto, se “imbricaba” en el edificio de la Cárcel del Vicario, al nivel de la planta baja. Así mismo, este inmueble mantenía tanto funciones de servicio (bodega, cuadra, establos), como de habitación (palacio y cámara).

Durante los meses de abril y agosto del 2000, se realizó una intervención arqueológica en el local comercial situado en la calle Cardenal Cisneros con vuelta al callejón de San Pedro, documentándose un arco de medio punto realizado en ladrillo y datado en el siglo XV.

Perpendicularmente al callejón de San Pedro encontramos una de las calles más anchas de nuestro Casco Histórico, la calle Cardenal Cisneros, posiblemente la dimensión de la calle sea consecuencia de la ampliación de la Catedral en 1278, aunque anteriormente pudo estar situada la entrada principal de la Mezquita Mayor de Toledo, por lo que conservaría desde entonces su anchura.

Componen el edificio un sótano rectangular con acceso de escalera desde el patio, un local bajo también rectangular con acceso independiente desde la calle, la terraza-torreón de cubierta, y once viviendas con una media de 65 metros cuadrados útiles.

Su perímetro está constituído por muros de carga de fábrica de ladrillo macizo, de cuatro pies de espesor en algunos tramos en otros de dos pies y medio estrechando su volumen en las plantas altas.

Si bien se advierten la suma de estilos constructivos en las ampliaciones del edificio en el tiempo, prevalece el criterio del patio central distribuidor con acceso recto desde la calle, con cinco columnas y soportales en sus lados y las viviendas de plantas altas que le rodean, además con comunicación directa en un extremo con el otro patio posterior.

Completan el sistema, carpinterías de madera así como las vigas de los soportales y los canecillos de los aleros, paramentos enjalbegados con zócalo de cemento salpicado, y con cubiertas de al menos cuatro aguas y parecidas pendientes pobladas de teja árabe curva.